Imagenes sobre el valor de una mujer cuantas prostitutas hay en el mundo

imagenes sobre el valor de una mujer cuantas prostitutas hay en el mundo

En la prostitución no se puede cultivar afectos. Todo es abuso, todo es comercio. No hay amistad, no hay amor. En la prostitución no hay afecto ni caricias ni abrazos. Hay manoseos y violencia. Cómo te vas a enamorar de alguien que te manosea, que te viola. Que te paga para penetrarte como él quiere. Tu cuerpo es alquilado una y otra vez a tu fiolo. Si mi cuerpo no me pertenecía cuando era puta, yo debía recuperarlo, y recuperar significa conocer.

Tuve que aprender a acariciar porque la puta no sabe acariciar. También debajo de la ducha. Cuando empecé a acariciarme a mí misma me di cuenta de que estaba aprendiendo a quererme. Muchos meses me llevó poder decir: Empecé a aceptarme como soy y a tener voz propia. Fue un proceso rico en emociones y sensaciones. La prostitución tiene una dialéctica: Desde entonces trabajo mucho con mi persona y me cultivo, leo mucho, me gusta aquello que tenga que ver con los problemas sociales, la filosofía, aunque a veces no la entiendo, me encanta leer filosofía; también me gusta la psicología.

Todo esto lo conseguí cuando me vi a mí misma. La puta no mira su cuerpo porque su cuerpo es un campo de batalla. Y por eso una lo rechaza. Tuve cinco abortos dentro de la prostitución, por eso también soy una luchadora y defensora del aborto legal, seguro y gratuito. Mi hijo es un gran compañero, desde los cuatro años me acompaña a todas partes, él sabe mi historia. Nunca le oculté nada, no me gusta ocultar nada de mi vida. Desde que cambié de vida siempre les dejé claro que no podían cruzar la barrera del maltrato.

Por eso yo no odio. Las mujeres me preguntan a veces: La marca de la vergüenza y el dolor que vivimos las putas no es nuestra, les pertenece a la sociedad y a nuestros gobernantes. Prefiero devolvérselo a la sociedad y a mis gobernantes. Ustedes hagan lo que quieran con eso.

Es mi primer viaje a Europa. Al neoliberalismo le conviene que exista el trabajo sexual. Hay un negocio con la prevención y sensibilización de la trata, lo sé porque fui conejillo de Indias de esos organismos internacionales que intentaron convencerme de las bondades del trabajo sexual.

El que decide es el varón prostituyente, el proxeneta, el Estado y los organismos internacionales. La puta acaba su vida siendo puta y pobre. Y muchas mueren solas y sin que nadie reclame sus cuerpos de la morgue. Eso explica que también los asesinatos de putas no sean considerados femicidios. Nadie habla de eso. No me refiero al encierro literal, sino a sus efectos. Hay que ver lo que encierra la paradoja. El pene es como una picana. Son tan tremendos los efectos provocados en tu cuerpo y en tu mente, que el olvido forma parte de la experiencia que envuelve al campo de concentración.

Lo primero que escribí cuando empecé a reconstruir mi vida fue: Para mí también es una necesidad escribir. Y por eso el sistema necesita vendernos a las mujeres empobrecidas un falso discurso progresista de derechos. Si es que una llega viva a la jubilación. La mayoría de las putas no llega a la vejez. Y si llegas a vieja como puta no vales nada. Las putas viejas cobran una miseria por un servicio. Una mujer que realiza un trabajo sexual no es una mujer sino una boca, una vagina y un ano.

A eso nos reduce ese trabajo, no somos personas, no tenemos un cuerpo las putas porque un cuerpo es un todo. No les importa la salud de las mujeres. La puta no tiene pulmones, no tiene ojos, no tiene sentimientos… Solo tiene boca, vagina y ano.

Llamemos a las cosas por su nombre, le choque a quien le choque. En Argentina las que defienden el trabajo sexual dicen que hay que inscribirse como monotributista autónoma. Hablo con ejemplos del lenguaje fiolo , un lenguaje que tapa, maquilla y distorsiona la realidad. Lo hace en la vagina o en el ano de la puta. Después viene el completo, con o sin preservativo, el varón te penetra por la boca, después por la vagina y al final eyacula en el ano de la puta.

El otro servicio sexual es la lluvia dorada: Lo que me hicieron a mí, tan frecuente, un bautismo: Todo el mundo que defiende el trabajo sexual no describe a qué se le llama trabajo sexual. Los junto en grupos y les pido como ejercicio que me definan el delito, en qué consiste. Así describen el delito de un asesinato. En cambio, los jueces describen el delito de trata: Esa es toda la descripción que hacen en sus relatos judiciales.

Unos abogados de Mendoza me dijeron: Los invité a que ellos como varones describieran esa violencia que otros varones practican impunemente con las mujeres prostituidas. Y les costó hacerlo. En la trata no se llama a las cosas por su nombre. Porque las mafias vienen por nuestras niñas, porque cada día aumentan la prostitución y la trata… Mi madre cuando me parió no dijo que Sonia iba a ser la puta de la familia.

En el , después de la presentación de mi libro Ninguna mujer nace para puta , me tuve que ir a Bolivia y mandar a mi hijo a otro lado ya que me persiguieron varios fiolos en Buenos Aires. Por todo esto mis hermanas no desean que siga en esta militancia.

Trabajo mi miedo cada día, de otra manera no podría ni salir a la calle. No sé cómo escapé del prostíbulo de Argentina dónde me prostituían, de verdad que no lo sé.

Supongo que me atreví a decir "no". Hasta que un día un prostituidor me dio una terrible paliza. El conserje de un hotel me ayudó, llamó a la policía. Y no se lo va a creer: Porque a quién le importa una puta.

Pero las mujeres que ejercen la prostitución necesitan contarse esa mentira. Necesitan decirse que son ellas las que eligen, las que ponen el precio, las que son libres de entrar o salir cuando les apetece…. Y se lo dicen para no sentir dolor, para negar la tortura de la que son víctimas.

Yo también me sostenía diciéndome a mí misma que era una trabajadora sexual. Y me di cuenta de que yo no vendía nada, porque nada era mío. Aun después de muerta te siguen explotando. Lo primero que hace es romper tu identidad y convertirte en un objeto de uso y abuso.

Empezando por tu cuerpo. Un cuerpo es un todo, pero sin embargo una puta sólo tiene boca, vagina y ano. Una puta no tiene clientes, porque no es un banco ni una tienda. Los que van de putas son "prostituidores". Cuando su hija tenía un año, Alejandra intentó escapar, pero su explotador la encontró y la amenazó a punta de pistola con matar a la niña. Durante 18 años trabajó para el padre de sus hijos y la familia de este como una esclava sexual.

Finalmente, reunió las fuerzas necesarias para huir con su hija, aunque lamentablemente tuvo que renunciar a su otro hijo. Alejandra continua ejerciendo la prostitución, ahora de forma libre, en el barrio de la Merced de México DF, el barrio tradicional de prostitución de la ciudad.

Como ella, allí trabajan unas 1. El caso de Rebeca no es muy distinto. Su abuela la envió con su progenitor para que escapara de los abusos de los que era víctima por parte de su padrastro en México. Pero no sabía que la estaba enviando al infierno. Con 17 años consiguió escapar y regresar a su país.

Llegó a la capital y, desesperada por encontrar un trabajo, pensó que la fortuna por fin se había acordado de ella, al encontrar un anunció en la estación de autobuses, en el que solicitaban chicas jóvenes como asistentes domésticas. Rebeca acudió a la cita con el empleador. Se encontró montada en una camioneta con otras 17 chicas, pero nunca sospechó que su destino final sería un edificio en el barrio de prostitución de la Merced, ni que durante tres años y medio estaría encerrada sin ver la luz del día, siendo explotada sexualmente otra vez.

Me tocó ver que a otra la asesinaron porque no quiso salir a trabajar a la calle, a esa sí a sangre fría. Rebeca fue rescatada por un policía federal que durante tres meses estuvo investigando qué pasaba en aquel hotel. Cada ocho días, la visitaba haciéndose pasar por cliente fijo.

Ella le facilitó toda la información que pudo. El federal acogió a Rebeca y su compañera de cuarto en su casa los primeros días, hasta que ellas hicieran sus declaraciones y reconocimiento de los detenidos. Su esposa les facilitó comida y ropa. Pero el segundo día, a las siete de la tarde, llamaron a la casa del agente para notificarle a su mujer que él había sido asesinado.

Rebeca sigue ejerciendo la prostitución tras ser liberada Tiene a su cargo a su madre y dos sobrinos pequeños, que abandonó uno de sus hermanos tras quedarse viudo. Rebeca es una luchadora nata: Es uno de sus sueños. Mientras contaba su truculenta historia, su rostro redondo esbozaba en todo momento, una hermosa sonrisa de serenidad. Relataba su historia como si fuera la de otra persona. México Df 6 MAR -

imagenes sobre el valor de una mujer cuantas prostitutas hay en el mundo

Imagenes sobre el valor de una mujer cuantas prostitutas hay en el mundo -

Tiene 22 años y llegó hace seis meses prefiere no decir desde qué parte de Venezuela: Arte y feminismo Artistas y obras. Pero depende de cada persona. Y como no tenía un chulo ni pagaba la mordida, la policía se lo cobraba con la privación de mi libertad. Representan todos ellos el vegetarianismo, régimen alimentario que sigue desde hace tiempo. Cuenta que estaba muy cansada de su trabajo, que se veía a sí misma estancada con 30 o 40 años en un empleo precario que no le aportaba nada en el desarrollo personal. Hay gente que puede cocinar muy bien en su casa pero luego no puedes ser jefe de cocina.

Aquí las casi trabajadoras sexuales cobran mil pesos en promedio, sin incluir la habitación que vale 55 mil. De puertas para fuera, las prostitutas cobran entre y mil pesos. En la carrera 13 49 - 77 se encuentra uno de esos burdeles históricos de la ciudad conocido popularmente como "la fortynine".

Un lugar donde puede disfrutar de buena rumba acompañado de lindas chicas. Venden licores nacionales e internacionales, dependiendo del trago la botella puede tener un costo entre Cuenta con diferentes espacios como: Sus "chicas latinas" ofrecen a sus clientes una gran variedad de servicios, desde la posiciones del kamasutra hasta orgías.

Al poco tiempo de llegar me hicieron un bautismo: El bautismo se practicaba con cada puta nueva que llegaba a local. Se probaba toda la carne nueva. Esa noche se hacía buena caja y el local se cerraba para que se llevara a cabo el ritual. Yo me escapé del prostíbulo, pero te juro que a día de hoy no recuerdo cómo lo hice.

Hace dos años ayudé a una menor de 17 años que fue rescatada de uno de esos prostíbulos. Este hombre fue denunciado ante la Justicia, lo detuvieron y a las horas quedó en libertad. La cosa ha empeorado en Río Gallegos desde que fui prostituida allí. Ahora hay 80 prostíbulos, en una ciudad con apenas Por otro lado, el norte de Argentina es la cuna de las putas: Me veo otra vez en la calle.

Volví a esa plaza en el 87, cinco años después de que llegué a Buenos Aires. No sabía en qué día y año vivía… tu cabeza solo funciona para intentar sobrevivir. Arreglamos un precio y nos fuimos a un hotel. Y a muchas las matan porque se niegan a someterse a torturas o violencia extrema. El tipo me rompió la nariz y el tímpano, toda ensangrentada logré llegar a la puerta y la golpeé fuerte para que me escuchara el conserje.

Si no hubiese entrado a la habitación hoy no estaría viva. El conserje llamó a la policía pero la cosa quedó en una mordida que el prostituyente le dio a la policía.

Y a mí, en lugar de llevarme al hospital me metieron en un calabozo. Tuve que llegar hasta ahí para decir: Tuve que romper con la falsa imagen de la puta que va siempre sonriendo, comiéndose la vida en una puta esquina, con ese falso discurso: En esa noche negra me acuerdo que lloré, lloré y lloré; era un monstruo del llanto.

Me acuerdo de que en casa había un espejo muy grande, cuando vuelvo en mí después de llorar y llorar durante horas, me veo frente al espejo y creo que fue la primera vez en mi vida que me vi a mí misma. Esa noche no huí. Por primera vez en mi puta vida no huí, me quedé frente a ese espejo, y lo que me devolvió ese espejo no era la Sonia de 16 años que emigró para buscar un trabajo y progresar. Tampoco me vi la mujer en situación de prostitución de la que hablan las feministas, ni la trabajadora sexual de la que hablan las trabajadoras sexuales que reclaman derechos laborales.

Me vi la puta. La puta de todas y de todos. La puta de la sociedad y del Estado patriarcal. Necesitaba sacar esa palabra de mi cuerpo. Necesitaba decir en voz alta: Fue muy doloroso y por eso respeto y comprendo a las mujeres prostituidas que no se atreven a pronunciarla, a aquellas que dicen trabajo sexual y las que se refieren a las mujeres en situación de prostitución para no decirla… comprendo que rechacen la palabra puta.

Asumir la identidad de puta es lo que me permitió dejar de maquillar la violencia. A partir de entonces empecé a llamar a las cosas por su nombre y esa misma noche tiré a la basura todos mis disfraces de puta: Esa noche me pregunté: En la prostitución no se puede cultivar afectos. Todo es abuso, todo es comercio. No hay amistad, no hay amor.

En la prostitución no hay afecto ni caricias ni abrazos. Hay manoseos y violencia. Cómo te vas a enamorar de alguien que te manosea, que te viola.

Que te paga para penetrarte como él quiere. Tu cuerpo es alquilado una y otra vez a tu fiolo. Si mi cuerpo no me pertenecía cuando era puta, yo debía recuperarlo, y recuperar significa conocer. Tuve que aprender a acariciar porque la puta no sabe acariciar. También debajo de la ducha. Cuando empecé a acariciarme a mí misma me di cuenta de que estaba aprendiendo a quererme. Muchos meses me llevó poder decir: Empecé a aceptarme como soy y a tener voz propia.

Fue un proceso rico en emociones y sensaciones. La prostitución tiene una dialéctica: Desde entonces trabajo mucho con mi persona y me cultivo, leo mucho, me gusta aquello que tenga que ver con los problemas sociales, la filosofía, aunque a veces no la entiendo, me encanta leer filosofía; también me gusta la psicología. Todo esto lo conseguí cuando me vi a mí misma. La puta no mira su cuerpo porque su cuerpo es un campo de batalla.

Y por eso una lo rechaza. Tuve cinco abortos dentro de la prostitución, por eso también soy una luchadora y defensora del aborto legal, seguro y gratuito. Mi hijo es un gran compañero, desde los cuatro años me acompaña a todas partes, él sabe mi historia. Nunca le oculté nada, no me gusta ocultar nada de mi vida.

Desde que cambié de vida siempre les dejé claro que no podían cruzar la barrera del maltrato. Por eso yo no odio. Las mujeres me preguntan a veces: La marca de la vergüenza y el dolor que vivimos las putas no es nuestra, les pertenece a la sociedad y a nuestros gobernantes. Prefiero devolvérselo a la sociedad y a mis gobernantes. Ustedes hagan lo que quieran con eso. Es mi primer viaje a Europa. Al neoliberalismo le conviene que exista el trabajo sexual.

Hay un negocio con la prevención y sensibilización de la trata, lo sé porque fui conejillo de Indias de esos organismos internacionales que intentaron convencerme de las bondades del trabajo sexual. El que decide es el varón prostituyente, el proxeneta, el Estado y los organismos internacionales. La puta acaba su vida siendo puta y pobre. Y muchas mueren solas y sin que nadie reclame sus cuerpos de la morgue. Eso explica que también los asesinatos de putas no sean considerados femicidios.

Nadie habla de eso. Sin embargo, la negligencia, desidia y en algunos casos la connivencia de la policía, hace que el caso de la joven se encuentre en una vía muerta. A su lado estaba Tadeo, hijo de Fabiola de siete años de edad, quien, con un gran cartel de su madre colgado en el pecho, repartía incansablemente folletos en los que se ofrecía una recompensa de Su expresión de esperanza mientras corría como un loco de un lado a otro, dando impresos a todo el mundo, no dejaba indiferente a los asistentes.

A las personas que se la llevaron, devuélvanmelas. Es allí cuando su novio cambia radicalmente y le muestra la cruda realidad. Inmediatamente, la pone a trabajar. Algunos incluso las dejan embarazadas y, cuando nace el niño, se lo quitan para chantajearlas con la vida de la criatura. Para los padrotes las mujeres son objetos de su propiedad que deben proporcionarles beneficios. Así lo ha corroborado Elvira Madrid, socióloga con 27 años de experiencia en el trabajo de campo con víctimas.

Muchos de estos hombres no consideran que esto sea un delito, sino simplemente una forma de ganarse la vida. Alejandra fue vendida con 10 años a la dueña de uno de los muchos tables dance locales de baile erótico que existen en México. Ella fue a parar a la ciudad de Toluca, Estado de México.

Agobiada por las deudas, no dio crédito a las quejas de su hija pensando que eran excusas para no ir a trabajar. Durante dos años la obligaron a bailar y prostituirse. Hasta que fue violada por un tío abuelo y se quedó embarazada. Tuvo un niño que el padre le arrebató para chantajearla y al que nunca pudo criar. Tiempo después tendría una niña. Cuando su hija tenía un año, Alejandra intentó escapar, pero su explotador la encontró y la amenazó a punta de pistola con matar a la niña.

Durante 18 años trabajó para el padre de sus hijos y la familia de este como una esclava sexual. Finalmente, reunió las fuerzas necesarias para huir con su hija, aunque lamentablemente tuvo que renunciar a su otro hijo.

Alejandra continua ejerciendo la prostitución, ahora de forma libre, en el barrio de la Merced de México DF, el barrio tradicional de prostitución de la ciudad.

Como ella, allí trabajan unas 1. El caso de Rebeca no es muy distinto. Su abuela la envió con su progenitor para que escapara de los abusos de los que era víctima por parte de su padrastro en México. Pero no sabía que la estaba enviando al infierno.

0 thoughts on “Imagenes sobre el valor de una mujer cuantas prostitutas hay en el mundo”

    -->

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *